
Desde el rápido cambio de los comportamientos de los consumidores debido a Covid-19, que ha afectado tanto a las pequeñas como a las grandes empresas de todo el mundo, hasta la rápida transformación de las demandas técnicas en la "nueva normalidad", los líderes empresariales de todos los sectores se esfuerzan por asumir las repercusiones de esta pandemia.
El bloqueo impuesto en varios países afectó a las empresas y, en consecuencia, los dirigentes tuvieron que idear soluciones innovadoras para mantenerlas en funcionamiento y minimizar las pérdidas. Sin embargo, aunque cada empresa tuvo que superar sus propios retos, una tendencia que se ha mantenido universal es que las empresas con una sólida base tecnológica pudieron salir de la crisis más rápidamente.
Entonces, ¿cómo conseguir una sólida columna vertebral tecnológica? Tradicionalmente, muchas organizaciones han contratado a MSP, o proveedores de servicios gestionados, para que les ayuden a ocuparse de sus operaciones de TI (tecnología de la información) y les ayuden a alcanzar sus objetivos empresariales. Seguro que esto le resulta familiar. El término MSP se originó por primera vez alrededor de la década de 1990 y se limitaba esencialmente al soporte remoto de la infraestructura de TI; desde entonces, el horizonte se ha ido ampliando.
Sin embargo, con la llegada de la nube, los MSP tradicionales están siendo sustituidos poco a poco por los MSP en la nube, reduciendo la necesidad de infraestructura física y de mano de obra al mínimo. De hecho, según un estudio realizado por Grand View Research, se espera que el tamaño del mercado mundial de servicios gestionados en la nube alcance los 82.510 millones de dólares en 2025.
